Comprimir imagen a un tamaño exacto

¿Un trámite, una universidad o una oferta de empleo te pide una foto de «menos de 200 KB»? Elige tu imagen, escribe el tamaño máximo en KB y la herramienta la comprime hasta quedar por debajo, ajustando calidad y dimensiones por ti. Tu imagen nunca sale de tu dispositivo: no se sube a ningún servidor.

Los más pedidos en trámites: 100 KB, 200 KB o 500 KB.

Cómo se calcula

La compresión prueba combinaciones de calidad JPG (de 0.97 hacia abajo) y de escala (reducir las dimensiones al 80 %, 64 %...) midiendo el tamaño real de cada intento, hasta encontrar la mejor calidad que queda por debajo del límite que pediste. Es una búsqueda automática: en lugar de probar a ciegas, se acerca al objetivo como quien enfoca una cámara.

Ejemplo: una foto de celular de 4.000 × 3.000 px y unos 4 MB suele bajar a menos de 200 KB conservando la resolución completa y una calidad cercana a 0,85; para documentos escaneados muy grandes puede que también reduzca las dimensiones a un 64–80 %.

Todo el proceso usa el lienzo (canvas) de tu navegador: la imagen se lee desde tu dispositivo, se procesa en memoria y se descarga. Nada se envía por internet.

Preguntas frecuentes

¿Por qué los trámites piden un tamaño exacto en KB?

Los formularios oficiales limitan el peso de los archivos para que su sistema no se sature. Si tu foto supera el límite, el formulario la rechaza sin explicar cómo reducirla: esta herramienta llega justo por debajo del límite.

¿Se pierde calidad al comprimir?

Algo, sí: es el intercambio de la compresión JPG. La herramienta busca la mayor calidad que quepa en tu límite, así que la pérdida es la mínima posible para ese tamaño.

¿Mi imagen se sube a un servidor?

No. Todo ocurre en tu navegador con el lienzo (canvas). Puedes comprobarlo usando la herramienta sin conexión después de cargar la página.

¿Qué formatos acepta?

Cualquiera que tu navegador sepa mostrar: JPG, PNG, WebP, GIF (solo el primer cuadro), BMP... La salida siempre es JPG, ideal para fotos y documentos escaneados.